Las y los representantes de sindicatos,
pequeños agricultores, organizaciones de desarrollo, comercio justo y
ambientales participantes en la segunda Conferencia Internacional Bananera,
reunida en Bruselas, Bélgica entre el 28 y 30 de abril
DECLARAMOS:
1.
Que la sobreoferta estructural en los
mercados internacionales, sumada a una búsqueda acelerada de un banano más
barato por los minoristas está creando una situación de crisis permanente
para las y los trabajadores, las y los productores y cada vez más para las
comercializadoras de la fruta.
2.
La espiral hacia abajo de los precios de compra ha sido pasada a
las mujeres y hombres que trabajan en las plantaciones. Ella es la
responsable directa de los trabajadores migratorios y/o la tercerización
laboral que conlleva al desplazamiento de plazas permanentes de trabajo en
las localidades y a la pobreza que aumenta en la mayoría de las
comunidades donde se cultiva el banano de exportación. Ella también
conduce a la aplicación de estándares más bajos, imponiendo una pesada
tasa sobre las sociedades en cuento al daño ambiental y de la salud humana.
3.
El traslado de las empresas bananeras de
países con ‘costos altos’ y la expansión de la producción bananera en las
regiones de ‘costos bajos’ y sin sindicatos de África y América Latina
está poniendo una fuerte presión sobre los salarios y las condiciones
laborales en el mundo entero.
4.
Si bien se admite que el régimen vigente de
importación bananera de la UE ha sido declarado incompatible con una
interpretación estricta de las reglas de la OMC, no ha sido posible
detener la deterioración de las condiciones que confrontan las y los
trabajadores y productores, ha generado problemas de acceso al mercado
para ciertos grupos de productores independientes y le ha permitido a los
importadores obtener rentas contingentarias. No obstante, el régimen
actual ha permitido precios más altos y más estables y prevenido el
derrumbe total de la industria. Por lo que sería conveniente que la UE
haga una evaluación formal de los impactos positivos y negativos del
régimen actual, como también de los impactos futuros del previsto régimen
exclusivamente arancelario. Se teme que éste último generará más
inestabilidad en la industria y conducirá a la quiebra de miles de hombres
y mujeres pequeños productores, al desplazamiento de decenas de miles de
hombres y mujeres trabajadores y al aumento de la pobreza en muchas
regiones y países productores de banano. Es lamentable que hasta la fecha
los sectores involucrados de la sociedad civil no hayan sido incluidos en
este debate.
5.
A medida en que los salarios dejan de cubrir
el costo de vida básico, existe el peligro cada vez mas a que se genere la
contratación de mano infantil en las plantaciones.
6.
Durante muchos años las mujeres han jugado
un papel importante en la industria y han hecho una contribución crucial a
las comunidades bananeras, especialmente porque en muchos casos son jefes
de hogar; pero muchas veces sus problemas específicos no son tomados en
cuenta por la industria, su voz no es escuchada y mucho menos sus derechos
como mujer son respetados. En la última década tuvo lugar un acelerado
proceso de disminución de la contratación de la mano de obra femenina en
las plantaciones de varios países y empresas, situación claramente
discriminante dada la capacidad reiteradamente demostrada por las
mujeres en todos los aspectos de la producción;
7.
En las últimas décadas miles de pequeños
productores – hombres y mujeres – entraron a participar en la industria en
diferentes regiones del mundo para satisfacer la demanda incrementada de
los países consumidores. Pero una competencia feroz y prácticas injustas
de precios han conllevado a que miles y miles dejaran la producción. Ahora
más que nunca, los pequeños productores están frente a una mayor
incertidumbre sobre su futuro y enfrentan la amenaza de un empeoramiento
de las condiciones de vida para sus familias. Muchos productores se verían
obligados a dejar la industria, cayendo en una espiral de pobreza, drogas,
e inestabilidad social.
8.
Los derechos a la libertad sindical y a la
negociación colectiva siguen sin resolverse de manera efectiva en muchos
de los países productores; los convenios de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), cuando ratificados por los gobiernos son vinculantes
pero por ser de escasa implementación, han demostrado su ineficacia para
garantizar la libertad de sindicación y proteger el derecho al ejercicio
de las organizaciones sindicales.
9.
Los convenios de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), cuando ratificados por los gobiernos son
vinculantes pero por ser de escasa implementación, han demostrado su
ineficacia para garantizar la libertad de sindicación y proteger el
derecho al ejercicio de las organizaciones sindicales.
10.
La desregulación de las políticas laborales
y la tercerización, han generado un deterioro del empleo, salario,
condiciones sociales, de salud y medio ambiente.
11.
Las
iniciativas voluntarias de responsabilidad social y ambiental, así como
los códigos de conducta y otras iniciativas corporativas, no han mostrado
su credibilidad, ni construido la confianza necesaria para resolver los
problemas sociales, laborales (empleo) y ambientales en la producción
bananera. Para el movimiento sindical nunca fue la intención de que dichas
iniciativas reemplazaran las legislaciones nacionales, regionales e
internacionales para asegurar la protección de los derechos laborales en
las plantaciones.
12.
Los productores no reciben un precio justo por sus productos (que
cubra los costos de producción, un salario digno, beneficios sociales,
condiciones decentes de trabajo y un margen de ganancia razonable y los
trabajadores/as, en la cadena no reciben un salario decente en
concordancia con los costos de vida en sus respectivos países. Los
salarios que reciben los trabajadores de plantación y los precios que se
pagan a los pequeños productores son insuficientes para mantener un nivel
de vida decente )
13.
Los problemas relacionados con la salud
ocupacional y ambiental siguen sin ser resueltos a pesar de algunas
mejorías; pero en muchas regiones todavía se da una serie de efectos
negativos de una producción que no respeta a las personas ni a la
naturaleza; la dependencia del monocultivo y la vulnerabilidad genética
aunados a una continua presión para aumentar la productividad, requieren
de sistemas de producción – que incluye la aplicación de productos
sumamente tóxicos – los cuales continúan siendo dañinos para la salud
humana y conducen al daño permanente de los sistemas acuáticos, de la vida
marina y medio ambiente de las costas, la pesca, los suelos y la
biodiversidad.
LAMENTAMOS:
14.
La presión que supermercados han puesto
sobre los precios del banano, en un esfuerzo para competir en los mercados
nacionales de los paises del norte, se está traduciendo en recortes
salariales y de beneficios para los hombres y mujeres trabajadores de
plantación y en el abandono de las mismas. De igual modo, miles de
pequeños productores de diferentes países se han visto obligados a
declararse en la quiebra.
15.
La estratégia de las empresas bananeras de
salir de los países de ‘altos costos’ con mejores condiciones y
contratación colectiva – con la subsiguiente reubicación en partes de
África Occidental, Sur y Centro América donde no hay sindicatos – está
presionando los salarios y condiciones laborales.
16.
El hecho que algunas empresas continúan
invirtiendo sus energías en actividades antisindicales y el debilitamiento
general de las mismas organizaciones sindicales que están en posición de
asegurar mejoras sostenibles de las condiciones laborales y de vida de los
trabajadores;
17.
El incremento de la tercerización y la migración laboral, como
resultado de estas políticas viene generando un mayor deterioro de las
condiciones de vida, salud y trabajo.
18.
La insuficiente atención que le da a los
problemas específicos de las islas caribeñas y al hecho de que las
exportaciones bananeras y los ingresos están bajando rápidamente en todo
el Caribe (a excepción de la República Dominicana); la ausencia de una
solución adecuada que les permita retener parte del comercio y evitar caer
en una espiral de pobreza, drogas e inestabilidad social.
SALUDAMOS:
19. Los convenios
marcos bilaterales firmados en los últimos años entre algunas empresas
productoras y sindicatos, los cuales han aportado resultados positivos y
creado un espacio para la construcción de un diálogo fructífero basado en
el respeto mutuo, además de que benefician, sin lugar a duda, tanto
a los trabajadores como a las empresas.
20. Los esfuerzos
de algunas empresas para ejecutar programas de investigación tendientes a
la disminución de los riesgos por el uso de productos agroquímicos para la
salud de las personas, del medio ambiente y en general para la producción
de un banano más amigable para elambiente y las personas.
21. La cooperación
entre los trabajadores que defienden sus derechos a un ambiente laboral
seguro y sano y un número de instituciones científicas y de personas que
realizan un importante trabajo de investigación, el cual ha dado ya
algunos resultados positivos como en el caso del insecticida cloropirifos
en las plantaciones de Honduras y Guatemala. Acabar con el uso de
productos de alto riesgo es un importante paso hacia adelante.
22. El apoyo de
algunos gobiernos de países consumidores en el sentido de sensibilizar a
los consumidores y facilitar un mayor acercamiento de los que están
involucrados en la producción bananera y cadena de comercialización, a fin
de promover espacios de diálogo, crear mercados para el banano
producido en condiciones más justas y fomentar una mayor participación
de las organizaciones sindicales, ONG, y de la sociedad civil en
general.
23. Que un mayor
número de consumidores consideren otros factores y no tan sólo el
precio:ellos no quieren fruta que esté asociada con el trabajo de menores,
la explotación de trabajadores adultos, una pobreza que aumenta en las
comunidades productoras y una degradación irreversible para algunos
países. Este sector de los consumidores éticos se está convirtiendo
rápidamente en la mayoría.
24. Los esfuerzos
de los organismos y empresas del comercio justo que desde hace varios
años realizan una importante labor para el mejoramiento de las condiciones
mediante una diferenciación significante del producto, tomando en
cuenta los aspectos sociales y ambientales en su esquema de
producción y comercialización de la fruta, lo cual ha significado un
avance en la forma de realizar y entender el comercio. El éxito futuro de
tales iniciativas está vinculado a un diálogo continuo y genuino entre
todas las partes interesadas y la presencia de un sindicato independiente
para el monitoreo eficaz de las plantaciones en gran escala.
25. El interés
expresado por algunas cadenas de supermercados para apoyar los estudios y
programas de investigación que aborden la problemática social y ambiental
de las regionesy países productores; lo realizado hasta la fecha es
absolutamente insuficiente, pero es un ejemplo que otros deben seguir.
POR
LO QUE PROPONEMOS:
26 Que la UE y sus principales países
proveedores de banano negocien el aplazamiento de la reforma planificada
de su política de importación [evitando así un procedimiento de arbitraje
que probablemente no satisfaceria a ninguna de las partes]; que mientras
tanto:
·
La
Comisión Europea emprenda una evaluación completa - con la participación
de actores no-gubernamentales - de los impactos económicos, sociales y
ambientales de diferentes escenarios para la tarificación y la gestión de
la oferta de las importaciones de banano en la UE;
·
Los
nuevos gobiernos [- los proveedores NMF -] que han pedido un arbitraje,
junto con los proveedores ACP, emprendan un proceso de discusión [entre
ellos así como con la UE] con el fin de buscar un consenso sobre la
reforma del régimen de importación de la UE;
·
Los
actores de la sociedad civil representados en esta conferencia ofrecemos
nuestros conocimientos de las condiciones 'en el terreno' para alimentar
ambos procesos.
27
Que los gobiernos nacionales del Norte y del Sur, la Organización
Mundial del Comercio y la UNCTAD consideren avanzar más la propuesta sobre
aranceles diferenciados presentada por los organizadores; esta propuesta
representa un esfuerzo para tomar en cuenta las dimensiones humanas y
ambientales de la producción y el comercio, en vez de sólo ver al comercio
como un mero intercambio de productos.
28
Que los gobiernos de los países consumidores que han mantenido
mercados regulados (p.ej. la UE, Japón, China) exploren la viabilidad de
‘reciclar’ los ingresos generados por los aranceles bananeros en un fondo
internacional de inversión para una producción sostenible. Existe la
urgente necesidad de asegurar la ratificación y el cumplimiento de todos
los convenios pertinentes de la OIT y de obligar a todos los proveedores y
subcontratistas del banano en los mercados internacionales a darles
cumplimiento. Los sindicatos de trabajadores deberán participar en estos
esfuerzos y su acceso a las plantaciones deberá ser garantizado por los
compradores multinacionales. Los sindicatos deberán ejercer su derecho de
realizar evaluaciones independientes respecto del cumplimiento con dichos
convenios, como también para informar a las y los trabajadores acerca de
sus derechos. Dado el aumento de la flexibilización y tercerización
laboral, - y de los problemas que ocasionan con respecto a los derechos
laborales, la salud y seguridad ocupacional y la protección ambiental –
los sindicatos deberán sindicalizar a todos los trabajadores, sin tener en
cuenta su estatus;
29
Que los gobiernos de los países productores
y consumidores apoyen los programas públicos para una aplicación efectiva
de las normas internacionales del trabajo. Dichos programas deberían crear
estructuras a nivel nacional y local para la realización de un monitoreo
periódico del cumplimiento de los convenios y asegurar que los
procedimientos de quejas son accesibles a todos los trabajadores y
manejados eficientemente. Además, deberán contar con el apoyo de las
organizaciones de base para garantizar así una mejor capacitación sobre el
uso, manejo y aplicación del cumplimiento de las normas internacionales y
la legislación local. A fin de que todo esto se realice, el sector
empresarial necesita trasmitirle a los gobiernos de que tales programas
son acogidos por ellos y que no conducirán a una reubicación. Existe la
urgente necesidad de asegurar la ratificación y el cumplimiento de todos
los convenios pertinentes de la OIT y de obligar a todos los proveedores y
subcontratistas del banano en los mercados internacionales a darles
cumplimiento. Los sindicatos de trabajadores deberán participar en estos
esfuerzos y su acceso a las plantaciones deberá ser garantizado por los
compradores multinacionales. Los sindicatos deberán ejercer su derecho de
realizar evaluaciones independientes respecto del cumplimiento con dichos
convenios, como también para informar a las y los trabajadores acerca de
sus derechos. Dado el aumento de la flexibilización y tercerización
laboral, - y de los problemas que ocasionan con respecto a los derechos
laborales, la salud y seguridad ocupacional y la protección ambiental –
los sindicatos deberán sindicalizar a todos los trabajadores, sin tener en
cuenta su estatus;
30
Que
todas las partes promuevan el diálogo bilateral y multilateral entre los
distintos actores, el cual deberá tener como resultado acuerdos conjuntos
entre empresas bananeras, sindicatos, supermercados agencias de
cooperación y desarrollo, ONG, organismos y empresas del comercio justo y
que estos diálogos o posibles acuerdos reflejen el interés común de las y
los trabajadores, productores y consumidores. Por lo que se deberán
establecer mecanismos, como un asunto urgente, para asegurar que el
derecho de todos y cada uno de los hombres y mujeres que trabajan en la
cadena de producción - a gozar del derecho de libertad sindical y
participar en la búsqueda de soluciones sociales, ambientales y
comerciales para los problemas que enfrenta la industria - sea respetado y
promovido activamente. Todos los acuerdos y contratos en el sector deberán,
por lo tanto, contener cláusulas concernientes al respeto de los derechos
de las y los trabajadores y del derecho de los sindicatos a acceder a las
plantaciones;
31
Que los gobiernos y los institutos de
investigación elaboren e implementen programas de investigación y
desarrollo a fin de encontrar medidas efectivas que conduzcan a la
prevención de riesgos para la salud ocupacional y ambiental ocasionados
por la producción bananera y que se implementen programas educativos y de
empoderamiento sobre temas de salud, seguridad y medio ambiente para los
trabajadores.
32
Que los gobiernos y las instituciones
internacionales promuevan programas que beneficien a las y los pequeños
agricultores asegurando mercados estables para su producción, así como
programas de capacitación que tengan como objetivo aumentar su
productividad, recortar los costos y llevar a cabo una producción amiga
del ambiente. Estos programas, además de mantener y aumentar el acceso a
los mercados, incluyendo el comercio justo, deberian asegurar de esta
manera la sostenibilidad familiar y social.
33
Que los supermercados se involucren en los
diálogos para buscar mecanismos que garanticen precios justos, los cuales
reflejen los verdaderos costos sociales y ambientales de producción de tal
manera que se asegure la participación de las y los trabajadores, pequeños
productores y consumidores en la determinación de dicho precio.
34
El comportamiento ético de las empresas no debería estar
determinado exclusivamente por el cumplimiento voluntario o por
declaraciones políticas manifestadas unilaterales, sino que deberá ser
concensuado bilateral o multilateralmente con la participación de
sindicatos reconocidos
en todos los niveles. Las
comercializadoras y los minoristas deberán incluir cláusulas en sus
contratos que los capacite legalmente para romper los contratos cuando
quede establecido que se ha cometido una violación;
35
Que los supermercados multipliquen los
ejemplos de buenas prácticas en sus relaciones con los proveedores
mediante la colaboración con sindicatos y otras organizaciones de la
sociedad civil para la acción-investigación sobre la manera de lograr el
cumplimiento total de las normas sociales y ambientales, tanto nacionales
como internacionales, más avanzadas en la producción y el comercio del
banano.
36
La creación de un foro multilateral donde
participen los actores de la sociedad civil, los cuales están actualmente
excluidos del debate, a fin de encontrar la manera de abordar las
cuestiones sociales, económicas y ambientales de la industria, que no sólo
afectan directamente a cientos de miles de personas en las regiones
productoras, sino que también afecta a los consumidores. Este foro tiene
que definir su propia forma de trabajo, pero tendría, entre otros, las
siguientes funciones:
-
· Debatir
los asuntos salariales, garantías sociales tales como la salud,
educación, vivienda y futuras pensiones para las y los trabadores y
productores;
37
El establecimiento de un Comité Directivo
compuesto por representantes de todos los interesados para supervisar la
organización de las conferencias y hacer propuestas para la definición de
un protocolo que conduzca al establecimiento del foro permanente
multilateral; los miembros del Comité Directivo trabajarían juntos para
lograr la participación activa y abierta de cada uno de los grupos con un
interés durante el proceso previsto para acordar un protocolo (prestando
particular atención a la participación de los sindicatos y las
organizaciones de productores).
38
Que este proceso sea con el fin de una
auténtica participación de los interesados – y no de una simple consulta –
y que sea propiedad de todos. El costo de la ejecución deberá ser
compartido, o sea, el 50% por el sector empresarial – las empresas
bananeras, las empresas de la gran distribución o de certificación; el 30%
por el sector gubernamental o intergubernamental – instituciones
internacionales, gobiernos y asociaciones de productores; y el 20% por el
sector de la sociedad civil – sindicatos, organizaciones de productores y
otras organizaciones de la sociedad civil.